19 octubre 2009

espejos

Candice Breitz
Chains of love, 2006
From the series Lyric Mirrors

08 septiembre 2009

Sobre el puente de la calle sexta

La avenida Quito salta por encima de la calle sexta justo antes de transformarse en autopista sur. La travesía dura 16 segundos en el transmilenio lanzado a toda velocidad y son 16 segundos de estar uno suspendido como por encima de toda la ciudad. A la derecha, la planicie bogotana se expande hacia su occidente cual ciudad de otra época, de edificios pequeños arrejuntados unos contra otros en tonos ocres, marrones y cenizos. Al frente se alcanzan a ver las canteras de Cazuca, mordizcos sedientos en la tierra amarilla, con sus casuchas de invasión agarradas en los bordes. Y a la izquierda, a la izquierda, quizá la vista más hermosa de la ciudad: la Candelaria antigua como una planta rastrera pujando hacia los cerros, con la Iglesia de Santa Fé brillando en blanco, y arriba los cerros orientales, capaces de pasar de un gris tormentoso a un pardo seco, que poco tienen ambos de verde y sin embargo verdes son. Entre Monserrate y Guadalupe, se eriza el centro con sus edificios como púas, y a lo lejos, el páramo de Cruz Verde aún más tormentoso en su gris o seco en su pardo, que poco tienen ambos de verde, y sin embargo verdes son.

26 julio 2009

la liberté exige

Mais si l'individu est posé comme valeur singulière et irréductible, le mot de sacrifice retrouve tout son sens ; ce qu'un homme perd en renonçant à ses projets, à son avenir, à sa vie, n'apparaît plus comme une chose négligeable. Même s'il décide que pour justifier sa vie il lui faut consentir à en limiter le cours, même s'il accepte de mourir, il y a au coeur de cette acceptation un déchirement ; car la liberté exige à la fois de se récupérer elle-même comme un absolu et de prolonger indéfiniment son mouvement.

10 junio 2009

Día del Estudiante Revolucionario

Me los topé saliendo del Museo del Oro. En la bolsa el encargo un poco encarte, pero al que viaja le tocan esas cosas. Iban pasando por la séptima y gritando cosas como "soy estudiante", y "cambiar el mundo", y "gobierno paramilitar", pero el hilo entre ellas era un rumor creciente, nada más.
El que no ha sido anarquista a los 20, no tiene corazón, y el que lo sigue siendo a los 50, no tiene cabeza, decía Leopoldo en conferencia el otro día. Aunque eso no lo dice él, lo dice mucha gente, es... sabiduría popular. Pues bien, a los 30 pasaditos, soy lo que no era a los 20 y que espero seguir siendo a los 50: mucho corazón y poca cabeza.
Entonces, pues les seguí la marcha.
Y claro, detecté de inmediato a los ESMAD, el grupo de contención de la policía, los robocops antidisturbios, los "cerdos" como gritan los que marchan (y yo pienso, siempre es que los buscan un poco...). En la esquina de la Jimenez con séptima, el panorama es de llorar: los robots armados y sin rostro protegen en filas dobles al Banco de la República, a la iglesia, al Macdonalds y a City TV. Dinero, Dios, Gran Capital, Medios masivos... he ahí lo que protege la policía, la guardia de las armas de la República, de MI república... y contra quién? contra quién? ay... ja! contra los estudiantes, contra los jóvenes rastas o punkeros o hippies de la Nacional, de la Distrital, de la Pedagógica.
Contra mí.
Contra el ciudadano, el contribuyente, el cristiano de a pie, el televidente, el elector.
Triste.
Aunque quisiera explicarles así a los gritos lo que significa etimológicamente la palabra República... estoy como Junior Soprano: me quejaría, sí, pero ¿quién me oiría?
Es igual, si total el tiempo de vida que pierde uno secándose las manos en un baño de centro comercial está claramente especificado, no hace falta contar: el secador automático de manos se apaga automáticamente a los 30 automáticos segundos.
Es igual si voy a perderme la temporada final de ER por Warner y el último capítulo de la 5ª temporada de House por Universal, pero no me importa porque iré a verme episodios viejos doblados en catalán o con acento español.
Y además, si se llegara a caer el avión, feliz como perdiz de haber mirado con lástima a la Reprivada de Colombia durante un cuartico de hora para irme luego a comer ajiaco a modo de eventual última cena.